Las dosis de Cialis
Millones de hombres han sido recetados una dosis de Cialis para resolver sus problemas de erección y disfrutar de una mejor vida sexual. Existen dos dosis de Cialis, las cuales se toman 'según sea necesario', aproximadamente unos 30 ó 45 minutos antes de la actividad sexual. La pastilla oral de Cialis de 10 mg o de 20 mg puede permanecer activa en el cuerpo hasta 36 horas, período durante el cual podrá disfrutar de erecciones más firmes cada vez que sea excitado sexualmente.
Gracias a esta acción de larga duración, una sola dosis de Cialis es suficiente cada 36 horas para resolver los problemas de disfunción eréctil. La elección de la dosis de 10 mg o de 20 mg dependerá del grado de disfunción eréctil de cada hombre. La mayoría de los hombres mayores de 18 años que tienen dificultades para conseguir una erección al recibir estímulos sexuales durante sus relaciones sexuales encontrarán una dosis de Cialis adecuada para ellos. Los hombres que lo toman por primera vez deben empezar por la dosis de 10 mg y luego cambiar al comprimido de 20 mg si lo necesitaran. La cantidad disponible para comprar varía de 4 a 32 pastillas, lo que se adapta a usuarios ocasionales y a usuarios que buscan un tratamiento a largo plazo para los problemas de erección.
La dosis de Cialis recetada por un médico variará dependiendo de varios factores, entre ellos los de otras condiciones médicas que pueda tener, y otros medicamentos que esté tomando, con receta o de libre venta.
La dosis de Cialis se puede tomar en cualquier momento durante el día, hasta 36 horas antes de tener relaciones sexuales. Por razones de seguridad no se debe exceder la dosis máxima de Cialis, que es una pastilla cada 36 horas.
Cada dosis de Cialis puede tomarse con o sin alimentos. Como con cualquier medicamento, existen posi
bles efectos secundarios con una dosis Cialis, pero esto sucede generalmente a una pequeña proporción de los usuarios de Cialis. Los efectos secundarios de Cialis más comunes pueden incluir dolor de cabeza, náuseas o enrojecimiento de la cara, los cuales desaparecen fácilmente a las pocas horas.